viernes, 4 de diciembre de 2009

A propósito de Fernando Aramburu



Descubrí a Fernando Aramburu tarde -gracias a un consejo de Manuel Longares- y por la que quizá sea su obra más célebrada: "Los peces de la amargura". Recuerdo cómo me impresionó su mezcla de sobriedad, dureza, poesía, lucidez, sentido del humor, en esa galería de personajes de una sociedad vasca que él conoce tan bien, a pesar de vivir en Alemania desde 1985, donde trabaja como profesor de español. Aramburu parece directo, sólido y de una pieza, en un mundo (literario y no literario) en el que casi todos nos andamos con tantas chiquitas, disimulos y contemplaciones. Me pareció también rotunda su traducción del alemán de las obras completas de Wolfgang Borchert. No lo conozco personalmente, por mucho que seamos "colegas" de El Cultural de El Mundo y que no me perdiera una sola de sus verónicas en la sección "Pan de higo", tan clara y a pie de calle que lo mismo hubiera podido llamarse "Al pan, pan". Ahora sigo también su sección Gatos Ensartados, y en su artículo de hoy, "Gente y literatura" me parece que da una buena respuesta a algo que yo me preguntaba a menudo: ¿qué, o quién, es lo que hace grande, digna e importante a la literatura? Su reflexión es también una buena cura para aquellos escritores con éxito que a menudo, mientras levitan y se pavonean, olvidan hasta qué punto estan en deuda con sus lectores y dependen de ellos. En el artículo, Aramburu comenta una reunión literaria en torno a "Tokio blues" de Murakami a la que Aramburu asistió, cargado, por cierto, de prejuicios por lo que consideraba defectos formales del libro y del modo de escribir del escritor japonés. Pero la constatación de que la novela (más allá de sus imperfecciones estilísticas) había sido capaz de conmover, emocionar y decir tanto a algunas de las personas que se encontraban a su alrededor en aquel círculo de lectura, conduce a Aramburu a un replanteamiento de sus ideas previas y, sobre todo, a esta hermosa conclusión: "Gente desconocida y sensible dignifica la literatura. Y la hace posible".

3 comentarios:

María dijo...

¿Qué te pasa, Ernesto? ¡No nos tienes acostumbrados a este ritmo!

Lo curioso es que, en ese grupo de gente desconocida y sensible, muchas veces no sólo están los lectores, sino también algunos autores. Y, a veces, lo digno está precisamente en ser desconocido.
Más cosas: un "lector" simpre es desconocido y sensible, igual que la "literatura" siempre es digna e importante.
Un abrazo

Anónimo dijo...

Si todo va bien, este año tendré más tiempo para leer. Gracias por la recomendación y por la interesante (como siempre en tu caso) reflexión. Ojalá nade entre esos peces muy pronto gracias a ti. Besos. Rainer Werner.

Ernesto Calabuig dijo...

Gracias, Maria. Und vielen Dank, Herr Fassbinder!

Autores de los que me ocupé en la Revista "Quimera" entre 2001 y 2006

  • Álvaro Pombo, W. G. Sebald, Günter Grass, Paul Theroux, A.S. Byatt, David Leavitt, Marcos Giralt, Martin Amis, Ian McEwan

Colaboraciones con "Nueva Revista" 2001-2002

  • Traducción del alemán del artículo de Richard Herzinger El consumo como meta (Endziel Konsum, Die Zeit, 2-11-00) que en Nueva Revista aparece como La americanización del globo, pp. 47-55 (mayo-junio 2001)
  • Traducción del alemán del discurso anual berlinés (Berliner Rede) del presidente alemán Johannes Rau, dedicado a los límites de la biopolítica, que tiene por título ¿Irá todo bien? Por un progreso a escala humana. (Wird alles gut? Für einen Fortschrift nach menschlichem Mass). Nueva Revista, pp. 46-64 (julio-agosto 2001)
  • Artículo publicado en la sección Literatura, titulado: Álvaro Pombo: la exaltación y el Reino. pp. 131-137 (Sep-Oct. 2001)
  • Traducción del alemán del relato de E.T.A Hoffmann titulado Haimatochare. Nueva Revista, pp. 158-171 (julio-agosto 2002)

Colaboración en Revista de Occidente (Oct. 2007)

  • Artículo titulado "Lo que el corazón lleva", acerca de la novela de Luis Mateo Díez "La piedra en el corazón"(Galaxia Gutemberg, Círculo de lectores. Barcelona, 2006)