miércoles, 14 de agosto de 2013

Mañana los amores serán rocas. Isabel Cienfuegos

 
 
 
Tres de los seis relatos que componen el libro de Isabel Cienfuegos "Mañana los amores serán rocas" (Ed. Cuadernos del Vigía, 2012),  me han interesado mucho en estos días del verano de 2013.  De esa primera estampa titulada "Ratas", su lenguaje directo y sin adornos, el buen ojo de quien sabe estar a pie de calle para detallar la vida precaria en la que se mueve el biólogo protagonista, recién licenciado, que firma un primer contrato (beca de investigación) igualmente insegura e inestable. Siguiendo las anotaciones de su diario, la voz joven del becario acota el campo de lo que le está permitido esperar: sus amistades, sus lugares y citas posibles, la penuria económica, esa verosímil novia okupa ataviada con piercings y grandes botas... La experiencia caótica del laboratorio corre en paralelo con la vida desquiciada que la actual España puede brindarle. "Mañana los amores serán rocas" (cuarto relato, que da título al conjunto) es un cuento medido, poético e impactante acerca del final de la infancia para dos hermanas, entre el infierno de las discusiones paternas y la disolución de los que fueron objetos y rutinas protectoras. Nos sitúa justo en un límite, en una certeza expresada en la página 39, allá donde ya "No se puede retroceder. A nuestras espaldas hay salvajes. La vida no vale nada para ellos". El descubrimiento del amor y la sexualidad coincide con el adiós a un mundo encantado y autosuficiente, como esa naturaleza acogedora que rodea la casa y se vuelve repentinamente desafiante. Por último, el texto "Tan fácil", parece casi una pincelada, un apunte breve, en el que nos permite asomarnos, a propósito de la noticia de la muerte de un viejo amigo, a la evocación del viaje de un grupo de médicos a Agadir tiempo atrás. Isabel Cienfuegos se ocupa de que el exotismo y el erotismo invadan al lector desde la desnudez de Helena bajo un vestido ligero y holgado en una oscura tienda de alfombras y los efectos que su belleza y cercanía causan en el narrador. No me han interesado especialmente el micro titulado Adiós, esa breve sentencia que es Pigmalión, o ese cuento de aire kipliniano de viejos lobos y cacerías llamado Ceremonial. Pero las tres piezas destacadas arriba, con su intensidad y su inteligente enfoque narrativo, merecen ya el recorrido por el mundo de esta narradora madrileña.

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Autores de los que me ocupé en la Revista "Quimera" entre 2001 y 2006

  • Álvaro Pombo, W. G. Sebald, Günter Grass, Paul Theroux, A.S. Byatt, David Leavitt, Marcos Giralt, Martin Amis, Ian McEwan

Colaboraciones con "Nueva Revista" 2001-2002

  • Traducción del alemán del artículo de Richard Herzinger El consumo como meta (Endziel Konsum, Die Zeit, 2-11-00) que en Nueva Revista aparece como La americanización del globo, pp. 47-55 (mayo-junio 2001)
  • Traducción del alemán del discurso anual berlinés (Berliner Rede) del presidente alemán Johannes Rau, dedicado a los límites de la biopolítica, que tiene por título ¿Irá todo bien? Por un progreso a escala humana. (Wird alles gut? Für einen Fortschrift nach menschlichem Mass). Nueva Revista, pp. 46-64 (julio-agosto 2001)
  • Artículo publicado en la sección Literatura, titulado: Álvaro Pombo: la exaltación y el Reino. pp. 131-137 (Sep-Oct. 2001)
  • Traducción del alemán del relato de E.T.A Hoffmann titulado Haimatochare. Nueva Revista, pp. 158-171 (julio-agosto 2002)

Colaboración en Revista de Occidente (Oct. 2007)

  • Artículo titulado "Lo que el corazón lleva", acerca de la novela de Luis Mateo Díez "La piedra en el corazón"(Galaxia Gutemberg, Círculo de lectores. Barcelona, 2006)