sábado, 11 de abril de 2015

CARTARESCU

El pasado jueves por la tarde estuve en la Librería Rafael Alberti y pude disfrutar de las palabras de Mircea Cartarescu, traducidas veloz y certeramente por su traductora e intérprete hispano-rumana (Marian Ochoa). Impresiona su austeridad, su visión del proceso de escritura casi como una tarea misional, la de ese "centinela" kafkiano-rilkeano-dostoievskiano que desde lo alto del edificio, dentro y fuera de sí, percibe señales y vigila mientras la mayoría de la Humanidad duerme. La obra de Cartarescu es honda y desbordante de fuerza expresiva. Solemne, visionario, oscuro, y a la vez brillante y con un sentido del humor que dirige también hacia sí mismo: hacia el que fue en los orígenes (de humilde poeta en tiempos de dictadura) y hacia quien es hoy en día. El libro que se presentaba es la novela "El Levante" (Impedimenta).
(Fotografías: Archivo Librería R. Alberti)
 
De izquierda a derecha: Enrique Redel, Marian Ochoa, Cartarescu y Jordi Doce

 

lunes, 6 de abril de 2015

Por tierras de Soria


Casi como en los viejos tiempos. Corriendo en Ólvega (Soria) en la Semana Santa. Abril de 2015





 

martes, 31 de marzo de 2015


Finales de marzo de 2015. Corriendo por Ólvega (Soria), con el Moncayo al fondo, una mañana de sábado. Y cada vez que hago esta ruta, llevo en la cabeza aquellos versos de Machado: "¿Adónde el camino irá?..."
 

miércoles, 14 de enero de 2015

POR SI ACASO

No sé si el nuestro es un país extremista, pero sí extremo. No sólo por exagerado o pasional, sino también por las filias y fobias que despierta un personaje cuando pasa a ser demasiado público. El caso es que allá por los noventa, mi profesor de Metafísica en la Autónoma de Madrid, Filosofía, era Ángel Gabilondo. Recuerdo de él grandes clases, civilizadas, compartidas, estimulantes, sugerentes. Recuerdo también su extrema corrección con todos nosotros, su saber escuchar(nos) alejado del simple impartir un guión fijo. Más tarde, como español exagerado, le "perdí la devoción" durante su etapa de Ministro de Educación: de pronto era un político, y quizá su inclinación a entenderlo todo y contentar a todos anulaba en ese ámbito su capacidad ejecutiva, su acción real, su toma de decisiones. Puede ser, o puede ser que yo no entendiese nada. El caso es que anoche me encontraba leyendo su último libro, "Por si acaso" (Espasa), y de repente me sentí de nuevo reconfortado por él, por su agudeza, por su manera afinada de sentir y de pensar. No acierta por igual en todos los "aforismos", pero, cuando lo hace (y lo hace a menudo), te habla precisamente a ti. Y como él dice, en p. 114: "Si alguien ME habla, no simplemente habla" Tengo la filosofía bastante abandonada, pero ella parece que, a la mínima, vuelve a acogerme y no me lo tiene en cuenta.

miércoles, 7 de enero de 2015

Nuevo año, parecidas costumbres

7 de enero de 2015. Corriendo a mis 48


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Lenz

Leyendo a un clásico de la literatura alemana que, por desgracia, falleció hace unos meses, Siegfried Lenz, encuentro una breve frase que resume a la perfección lo mejor y lo peor (la grandeza y la desgracia históricas) del pueblo alemán y de la manera de ser alemana: hablando del padre del protagonista, un hombre que repetía cada día a la perfección, y sin excepciones, sus rutinas, escribe: "Nie vergass er seinen Auftrag" (Nunca olvidaba su misión). Así de grandes son los grandes escritores: cinco palabras y toda una nación.
 

domingo, 30 de noviembre de 2014

Teatro. "Periodo de reflexión"

El jueves pasado me acerqué a la calle de la Palma, aquí en Madrid, a una pequeña sala, el "espacio Labruc", para ver una obra en la que actuaba una de las mejores actrices jóvenes del momento, mi sobrina, FABIA CASTRO, habitual ya del teatro, cortometrajes y anuncios televisivos. Era una obra con fondo duro, en torno al círculo sin salida en el que están atrapadas tres prostitutas jóvenes (una española, una mexicana y una congoleña). Los otros dos personajes son la rumana qu...e regenta el club y una agente joven de la Policía Nacional. La obra se llama "PERIODO DE REFLEXIÓN", aludiendo con este título al estado al que pasan las prostitutas detenidas por la policía una vez que se ingresan en un centro de "restablecimiento". Pero reflexión es también la del propio espectador, conmovido por el desolador micromundo que se esconde siempre tras las coloridas luces de neón de un club de carretera. Todas las actrices brillan a gran altura. Sus nombres: Fabia Castro, Carolina Clemente, Marta Malone, Viridiana Moreno, Mikeka N'Shimbi. Idea y dirección Camilo Vásquez. Autor: Sergio Martínez Vila). El éxito de esta representación ha hecho que se prorrogue respecto a las fechas que aparecen en el cartel original. Sin grandes promociones ni mucho presupuesto, esta obra es un ejemplo de cómo pueden ponerse en pie proyectos cuando un grupo cuenta con verdadero talento.
http://www.somosmalasana.com/teatro-periodo-de-reflexion-en-espacio-labruc/

http://www.analopezactores.com/#!fabiacastro/c111e

 

miércoles, 26 de noviembre de 2014

domingo, 23 de noviembre de 2014

"CAMINOS ANFIBIOS" reseñado en Diario Córdoba

Ayer me animó la tarde esta reseña en Diario Córdoba escrita por Pedro Martínez Domene, a quien vuelvo a agradecer desde aquí su análisis de mis relatos y de mi manera de escribir
http://www.diariocordoba.com/noticias/cuadernos-del-sur/todo-tiempo-pasado_922092.HTML

 

lunes, 10 de noviembre de 2014

Conversando sobre "Caminos anfibios"

Fotografía: archivo de la librería R. Alberti
Fue un placer charlar sobre mis relatos de "Caminos anfibios" el pasado viernes, 7 de noviembre, en el taller del escritor Javier Morales de la librería Rafael Alberti. Que lean tus cosas y las comenten con tanto entusiasmo, detalle y profundidad, es un gran regalo. Tal vez en esto consista la verdadera vida literaria. Gracias.

viernes, 31 de octubre de 2014

En la FNAC de Castellana. Lectura de relatos

Marina Sanmartín Pla hizo estas fotos el pasado martes 28 de Octubre durante la lectura en la FNAC:
Con Juan Casamayor y Javier Morales Ortiz


 

jueves, 30 de octubre de 2014

Antes de ayer en la FNAC de Castellana. Leyendo relatos

 
 
 
 

Con Javier Morales, Carmen Peire, EC, Cristina Cerrada, Javier Sáez de Ibarra, Alberto Marcos y Juan Casamayor (lástima que Esther G. Llovet y Marina Sanmartín Pla no aparezcan en la foto)

domingo, 5 de octubre de 2014

"Caminos anfibios" en Revista Mercurio

Alejandro Luque escribe esta breve pero hermosa pincelada sobre mis "Caminos anfibios" en el número de octubre de Mercurio:
http://revistamercurio.es/lecturas/narrativa/fotografias-movidas/

martes, 30 de septiembre de 2014

Una buena presentación

Creo que el diálogo con Javier Morales el jueves pasado en la librería Rafael Alberti, en la presentación de sus "Ocho cuentos y medio", mereció de verdad la pena. No siempre las presentaciones salen como uno quiere, pero en ésta hubo un ambiente cálido, natural,  y  una conversación que -pienso- dio bastante juego. Cuelgo aquí unas pocas fotos:
 


 

martes, 16 de septiembre de 2014

lunes, 15 de septiembre de 2014

El libro entre los libros de mi verano

Si hubiese un "libro del verano", como hay una canción del verano. Pero no un libro pegadizo y facilón sustentado en cuatro acordes, sino una gran obra, un libro de peso, una enorme historia impecablemente contada, con sobriedad, sabiduría y potencia, ese sería, para mí, CANADÁ de RICHARD FORD.
 

viernes, 15 de agosto de 2014

BOLAÑO y su "Estrella distante"


 
Me gustaría decir que “releo” la Estrella distante de Bolaño, pero en realidad esta es mi primera -y muy tardía- lectura. Por mucho que uno lea, siempre llega tarde a la cita con libros importantes. La suerte es que este tipo de obras saben esperarnos y no nos reprochan la demora, siguen intactas, disponibles, dispuestas para recibirnos. En el caso de Estrella distante, queriendo brillar para hacernos partícipes, desde las primeras páginas, del emerger de la figura diabólica del supuesto poeta autodidacta Ruiz-Tagle (Carlos Wieder) en tiempos de pre-golpe chileno, de los destellos crecientes del monstruo, del torturador disfrazado en aquel entonces aún de joven artista. No tarda en llegar la densidad narrativa que siempre logra Bolaño (sí, sigue logrando, no cabe aquí el pretérito imperfecto), su misterioso talento sobreabundante que desborda los límites de sus historias como si le faltara espacio y, sobre todo, tiempo. Porque la de Bolaño –después supimos- era una carrera veloz, agónica, para darlo todo, para expresar pronto, como si lo volcara, lo mucho que tenía dentro. Pero  estamos en medio de unos talleres de poesía. Es 1973. Y en medio del grupo –entre gente libre y llena de sueños, gente capaz de amar- crece entre palabras la sombra del teniente-aviador Carlos Wieder, de la Fuerza Aérea Chilena. El supuesto aviador-poeta. Pronto llegará el Golpe. Años después, la búsqueda emprendida por el amigo Bibiano, su seguir las pistas de Juan Stein y de Soto en el exilio (poetas profesores de aquellos talleres), recuerda en la lejanía a otra desesperada búsqueda, la del escurridizo/fantasmal Archimboldi en 2666. Cómo explicar todo lo que Roberto Bolaño va abriendo frente a tus ojos, y en tu mente, mientras lo lees, ese despliegue a la vez humano y sobrehumano, contingente y necesario. A veces los monstruos son capaces de inquietar y superar a sus propios hermanos de armas y sangre. Así Wieder –tras la exhibición aérea por el cielo de Santiago entre nubes de tormenta- con su macabra exposición fotográfica en una pequeña sala donde se entra en fila de uno: el puro horror fotografiado, la constancia seriada de lo inhumano. Y Bolaño encaminándonos hacia el giro final: dar con el paradero del criminal Carlos Wieder una vez que aparece esa figura necesaria, Romero, el sagaz ex policía en otro tiempo condecorado por Allende. Cuando ya piensas que Bolaño se ha perdido por digresiones acerca del submundo del cine porno y una profusa relación de revistas literarias de la extrema derecha… de nuevo te ves en la persecución del macabro Wieder y ya nada va a distraerte. Han pasado veinte años de la barbarie, pero los verdugos siguen teniendo sus horas de tomar café por mucho que se encuentren bien lejos. Y todo tenía y tiene, pues, sentido en la narración, y ya no parece haber una palabra de más ni de menos: nada falta, nada sobra, porque ese tramo final es simplemente adecuado, justo, perfecto.

lunes, 4 de agosto de 2014

Una sugerencia de verano

A este libro le pasa como a su autor, que antes era de playa, pero se adapta sin problemas a vivir o ser leído en la montaña. Algunos testigos ya lo confirman, 9 de cada 10... Una sugerencia de verano, con el rubor y las disculpas de quien se autopromociona, pero creo que estos relatos lo merecen.