domingo, 14 de diciembre de 2008

El privilegio de ser leído




No sé cómo se llegará al estado mental de algunos escritores consagrados que dicen no necesitar de sus lectores o que consideran una carga comentar sus obras, hacer lecturas, participar en coloquios, dedicar libros, etc. Por un lado, es obvio que no hay supervivencia del escritor sin lectores, por otro, ¿se puede perder de vista que uno escribe para compartir su mundo y comunicarse con otros? ¿Qué otra cosa sino sentirse conmovido y agradecido porque alguien se desplace en un día de lluvia hasta una librería para encargar o comprar tu libro (precisamente tu libro entre cientos de ellos)? ¿O que te dedique buena parte de su fin de semana, las idas y venidas al trabajo, en metro o autobús, sólo para leerte a ti, pequeño mortal... sin pirueta?

6 comentarios:

  1. Imagino que hablas de esas personas para quienes, como dice Aute, "el éxito es su meta", pero se ve que tu libro es un hijo parido (aunque seas hombre) con mucho cariño y, como bien escribías cuando abriste el blog, esperas que le vaya bien 'a la intemperie'.

    ¡Qué maravillosa experiencia la de que alguien se conmueva con lo que escribes! Quiero compartirte mi modesta experiencia: a final de curso (del taller literario en el que estoy) hacemos lecturas públicas en cafés y lo mejor que me ha pasado nunca es que se acerque alguien a decir "es que estabas contando mi historia" y eso a pesar de que fuera absolutamente personal, absolutamente mía. Perdón por este momento 'ególatra', pero es que tu texto de hoy me llevó a recordar eso, lo que supone conmoverse con letras ajenas y lo que supone recibir de otr@s ese reflejo.

    Un besote

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  2. Para tu tranquilidad, cuando yo lo fui a encargar a la librería de mi barrio... no llovía. Hacía un sol espatarrante.

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  3. A los lectores la perspectiva de un buen libro esperándonos nos ilumina el día lo suficiente como para no pensar en ningún diluvio.

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  4. Muchas gracias, María por éste y por todos tus otros comentarios. Ojalá, como dices, mi libro sirva para iluminar algo. Un abrazo

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  5. Hola. He leído tu libro "Un mortal sin pirueta".

    Al leer algún comentario en tu blog pensé que me iba a pegar un panzón de llorar. Pero al revés: he tenido una "sonrisilla boba" en la cara durante casi todas las lecturas. Excepto cuando leí precisamente "Risas bobas", que me entró un ataque de melancolía porque me acordé de todos mis abuelos.
    Otros relatos me ampliaron la sonrisa y la bobería "Con el viento de Galicia", y en algunos me reencontré con algún personaje apreciadisímo de mi adolescencia.

    En otros... te leí de manera absolutamente diferente porque cuando escribes en estilo alemán o sobre lo alemán "escribes" diferente! Supongo que de eso se trata, de trazar piruetas CON estilo.

    Felicidades, de verdad, desde mi humilde lectura.

    Pili R.

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  6. Muchas gracias, Pili R.
    Tu lectura no me parece nada humilde sino muy interesante. De verdad te agradezco este comentario positivo y cariñoso de mis textos. Espero que mis nuevas cosas sigan estando a esa altura de "piruetas CON estilo" que has visto en este libro. Un abrazo. Ernesto

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