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sábado, 26 de septiembre de 2015

CLEMENS MEYER. Premio "Escritor de la ciudad de Mainz".


Me alegra saber que Clemens Meyer, de quien traduje para Menoscuarto Ediciones en 2011 sus relatos "La noche, las luces" (Die Nacht, die Lichter) acaba de ganar en Alemania el prestigioso premio de "Escritor de la ciudad de Mainz". Es una gran noticia y la prueba de que aún quedan lugares no endogámicos donde se recompensa el talento, y no los noviazgos o el haber sido miembro de un jurado el año anterior. España tiene exactamente la dosis de corrupción que se merece. En Mainz parece correr algo de aire. Meyer es un tipo independiente que vive en Leipzig y no necesitó más talleres literarios que una vida realmente dura (en la que fue por igual vigilante que empleado de mudanzas) y muchas lecturas y cervezas y reclusiones y peleas de boxeo y carreras de caballos y charlas de estación.
 

martes, 2 de junio de 2015

ASOCIACIONES DE IDEAS

ASOCIACIONES DE IDEAS. Por un asunto que aquí no viene el caso, estaba diciéndole por escrito a mi hermano esta frase: "Pero lo importante es lo que llevamos en la memoria". Entonces me he acordado de algo (muy hermoso) que le leí al poeta granadino Miguel Ángel Arcas el otro día: "Lo que no está en tu memoria no es. Porque no fue, o no fue suficiente, o no quiso ser para ti". Lo curioso es que, él mismo, es capaz de decir unas páginas más adelante: "Un recuerdo, árbol entre la niebla". Y ese árbol entre la niebla, no sé por qué, me ha llevado a uno de los textos que más me impresionaron a lo largo de mi vida, uno de Roberto Bolaño, de 2666, donde el inválido profesor Morini sabe que no podrá acompañar a sus colegas hasta México (tendrá que aguardar en su casa de Turín) y cobra conciencia de cómo será su desaparición, como un árbol en la lejanía: "él... ya había iniciado un viaje, un viaje que no era alrededor del sepulcro de un valiente sino alrededor de una resignación, una experiencia en cierto sentido nueva, pues esta resignación no era lo que comúnmente se llama resignación, ni siquiera paciencia o conformidad, sino más bien un estado de mansedumbre, una humildad exquisita e incomprensible que lo hacía llorar sin que viniera a cuento y en donde su propia imagen, lo que Morini percibía de Morini, se iba diluyendo de forma gradual e incontenible, como un río que deja de ser río o como un árbol que se quema en el horizonte sin saber que se está quemando”. Y entonces estoy yo en 2011 caminando por el parque del Retiro en estas fechas, charlando en alemán con Clemens Meyer, que ha venido desde Leipzig a presentar su libro, el libro que yo he traducido al español. Hemos tomado unas cervezas antes de dialogar en el Pabellón de Alemania del Paseo de Coches hacia el que nos encaminamos. Es un tipo duro y tatuado, ha hecho de todo en la vida, pero hablamos de 2666 y a los dos nos asoman lágrimas o me lo parece. Y así, asociando ideas, se me puede ir una mañana, sin reseñar, sin traducir, sin escribir nada nuevo o ser persona de provecho, y luego tal vez me pongo una gorra y salgo a correr a más de treinta grados sin que me importe que la gente más bien se cobije a la sombra.

lunes, 30 de diciembre de 2013

MANERAS DE DESCRIBIR A UN AUTOR

MANERAS DE DESCRIBIR A UN AUTOR: Le debo al escritor alemán Clemens Meyer el soplo sobre un compatriota suyo, novelista y "relatista" al que yo ni siquiera conocía: JÖRG FAUSER, que falleció en Múnich, atropellado por un camión, con tan solo 43 años (1944-1987). Aproveché mi último viaje a Berlín para hacerme con algunos de sus interesantes libros. No voy a hablar ahora de ellos, de su radicalidad y su dureza, sino de la curiosa manera en la que el prologuista de sus relatos (el escritor Helmut Krausser) describe a Fauser, al narrar un viejo primer encuentro con él en el bar cercano a una librería: "Fauser sah auf den ersten Blick aus wie ein Bankangestellter, das stimmt, aber auf den zweiten Blick sah er aus wie ein Bankangestellter, der abends ins Casino geht, und auf den dritten Blick ging er abends ins Casino mit dem Geld seiner Bank" (Fauser, a primera vista, tenía el aspecto de un empleado de banco. Es cierto, pero en un segundo vistazo parecía un empleado de banco que va al casino al caer la tarde. Y en un tercer vistazo iba por la tarde al casino con el dinero de su banco".
 

martes, 31 de mayo de 2011

OCHO MOMENTOS DE LA PRESENTACION DE CLEMENS MEYER EN LA FERIA DEL LIBRO DE MADRID

 Llegó a  Madrid Clemens Meyer,  uno de los más poderosos autores de la literatura alemana contemporánea.






Estos son los momentos previos a nuestra charla en el Pabellón Círculo de Lectores del Parque del Retiro

Tuve la suerte de presentarlo y dialogar con él. Así como tuve la fortuna de traducir su "Die Nacht, die Lichter" (La noche, las luces) gracias al encargo del editor español, Jose Ángel Zapatero (foto de abajo)
Pero, sobre todo, el placer de compartir con él conversaciones, bromas, paseos, cervezas... Y descubrir no sólo al escritor de talento, sino también a una persona abierta, generosa, apasionada, y de gran corazón.




(Fotografías tomadas por María Castro)

domingo, 8 de mayo de 2011

Clemens Meyer en español



Acaba de aparecer entre las novedades de Menoscuarto Ediciones "La noche, las luces", se trata de mi traducción del alemán de esta colección de relatos. Clemens Meyer (n. 1977) es, en mi opinión, una de las voces más interesantes de la narrativa alemana contemporánea. Lejos de ser un clónico autor light de escuela literaria, tiene de verdad un mundo propio, tan salvaje y radical como poético. Visitará la Feria del Libro de Madrid a finales de mayo (el día 30) dentro del programa cultural del Instituto Goethe (Kulturprogramm Madrid), pues Alemania es este año el país invitado. Tendré una conversación con él, una especie de mesa redonda, en no sé qué pabellón de algún lugar del parque de El Retiro. (Ahora ya lo sé: será en el Pabellón Fundación Círculo de Lectores, el lunes 30 de mayo a las 8 de la tarde).

miércoles, 19 de mayo de 2010

Novedades de la primavera

Supongo que es una suerte que la primavera no me traiga alergias ni tristezas. Por el momento, y ya son años -aunque dicen que nunca es tarde-, no he desarrollado reacciones al bombardeo de partículas que en estos días flota en el ambiente, y sigo pasando de largo frente a la sentencia eliotiana de que abril sea el mes más cruel. La verdad es que el invierno me sienta bastante peor (no puedo con el frío y la falta de luz). Contraviniendo a los poetas lánguidos y a una amiga que tiene un blog obstinadamente contrario al deporte (cierto que identifica deporte con futbolería y estupidez de masas ciegas enardecidas capaces de devorar a un literato a dentelladas), la primavera me da ganas de escribir y de hacer kilómetros por los parques a buen ritmo. Así que ni alergias ni melancolías, y este año además hay buenas noticias: no sólo salió hace unos días la antología "Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual", donde aparezco con un relato entre otros 35 autores, sino que acabo de corregir las pruebas de mi novela "Expuestos" y estará en pocos días en la calle. En principio para firmarla en la Feria del Retiro el sábado 12 de junio (caseta de Menoscuarto Ediciones, más o menos de 12 del mediodía a 2 de la tarde). Pronto saldrá también "La noche, las luces", de Clemens Meyer, libro de relatos que traduje del alemán el verano pasado. Si las cosas de palacio -como suele decirse- van despacio, a veces la lentitud desesperante y las dificultades del publicar terminan teniendo sus compensaciones. Como uno normalmente tiene frente a sí páramo, esperas y silencio, ¿cómo no celebrar qué los vientos sean favorables y que las cosas de cuando en cuando encajen?

lunes, 5 de octubre de 2009

"LA NOCHE, LAS LUCES". Clemens Meyer



Acabo de terminar la traducción del alemán de la colección de relatos "Die Nacht, die Lichter" (La noche, las luces) de Clemens Meyer, una tarea en la que he estado sumergido desde mediados de junio hasta primeros de octubre. El libro, que a mí me parece extraordinario, por lo que traducirlo ha sido una experiencia apasionante, aparecerá en unos meses en la editorial Menoscuarto. (En Alemania se publicó el año pasado en la célebre editorial Fischer). Es sabido que traducir es una tarea dura y exigente, pero se vuelve gratificante y estimulante cuando uno recorre una galería de personajes tan impactante como la que contiene esta obra. Así que ahora vivo en plena orfandad, un trastorno que podríamos llamar “el hueco o el vacío de Meyer”, la huella de un gran texto. Menos mal que este verano compré en Berlín también su novela “Als wir träumten” (Cuando soñábamos) y ya la llevo de aquí para allá en el autobús. Clemens Meyer es aún un autor desconocido en España. No así en su país, donde pasa por ser una de las voces más interesantes y prometedoras de la nueva narrativa alemana. Nació en 1977 en Halle/ Saale, población de la antigua Alemania del Este cercana a Leipzig, la ciudad en la que hoy reside. La experiencia de su niñez y adolescencia de alemán oriental determina buena parte de sus temas literarios. Tras el bachillerato trabajó en la construcción y también como empleado de mudanzas, vigilante, o conductor de carretillas elevadoras en grandes almacenes. De 1998 a 2003 alternaba estos trabajos -muchos de ellos nocturnos- con sus estudios en el Instituto de Literatura Alemana de Leipzig. En 2001 obtuvo el Premio de Literatura MDR. Su primera novela, "Cuando soñábamos" (Als wir träumten), publicada en 2006, supone todo un retrato de su generación, jóvenes marcados por el antes y después de la caída del Muro. Con esta ambiciosa obra pasó del anonimato a la celebridad, al obtener ese mismo año el Premio de Literatura Rheingau y el Premio Mara Cassens. En 2007 recibió la Beca literaria Märkisch y el galardón de promoción para el Premio Lessing, así como el prestigioso premio Clemens Brentano. Esta colección de relatos "La noche, las luces", publicada en 2008, se ha reconocido con el Premio de la Feria del Libro de Leipzig. Ina Hartwig, miembro del jurado, dijo: “Destaca por su elegancia lingüística. La noche, las luces es un libro escrito en sorprendente y conciso lenguaje que retrata las esperanzas humanas pintadas en un fondo de radical imposibilidad de cumplirse".
Os pongo aquí algunos de los elogios que la crítica le ha dedicado:
“Este tono cautiva desde el comienzo. Meyer escribe de un modo tan magistral, sabio y compasivo como ningún otro lo ha hecho desde hace largo tiempo”
(Die Zeit)

“Un libro como un puño. Semejante debut, tan poderoso y firme, no lo ha vivido la literatura alemana desde hace mucho. Un libro repleto de furia, tristeza, pathos y locura”. (Felicitas von Lovenberg. Frankfurter Allgemeine Zeitung)

“Desde luego que Meyer es increíblemente joven. Pero así es como suele ocurrir con los grandes escritores. Emergen de repente y los colegas se rascan la cabeza llena de canas preguntándose: ¿Cómo puede ya llegar tan lejos?”
Sten Nadolny
“Un libro conmovedor. El monumento a una juventud. Una pieza de magia”.
Sten Nadolny

“Meyer sabe de lo que escribe. Rara vez hubo en la literatura alemana un libro que se haya ocupado con tanta sabiduría y afecto de figuras empujadas al, así llamado, margen de la sociedad”.
Welt am Sonntag

Espero que os animéis a leerlo cuando salga y que lo disfrutéis tanto como yo, no todos los días da uno con un libro como este.