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lunes, 10 de marzo de 2014

SGALAMBRO

Me dice mi hermano Alejandro, que ha muerto, a los 89 años, el filósofo italiano Manlio Sgalambro, que algunos recordarán como letrista y acompañante de Franco Battiato. Me ha venido a la cabeza cómo era capaz de subir al escenario, en los descansos, con su cara seria de catedrático y su voz de radio antigua, a cantar -sin complejos- el Me gusta... de Manu Chao, con gruesos auriculares y bailando a uno y otro lado entre las de chicas del coro. También me he acordado de que al salir de un concierto en el Teatro María Guerrero de Madrid hace muchos años, justo en la puerta, una estudiante de periodismo muy nerviosa quería entrevistarlo (Sgalambro con grandes gafas de montura antigua y una espantosa cazadora de cuero marrón claro anaranjado, de mafioso napolitano de teleserie) y terminé haciendo de improvisado traductor de español- italiano para ellos mientras la periodista le lanzaba preguntas absurdas (no tenía nada preparado) como: "¿Cree Ud que Platón era pesimista?". Me lancé a traducir porque estaba pasando vergüenza y porque la chica me preguntó si no hablaba yo italiano para echarle una mano. Uno debería poder ser recordado con su mejor yo: sin tristezas y tal vez haciendo el ganso de anciano mientras cantas, lejos de las aulas y los tratados, "Me gusta marihuana, me gustas tú".

martes, 14 de mayo de 2013

De bar en bar con nuestra música

El pasado domingo, en una entrevista de Luis Hidalgo en El País, Manu Chao contaba que ya no quería hacer más discos, ni saber de la industria discográfica, que prefería tocar de bar en bar con su guitarra. "De momento prefiero tocar en bares. Llego a menos gente pero se crean ambientes mágicos. La vida real es fabulosa". Ojalá que los escritores pudiéramos también ir de bar en bar con nuestros textos, estar en la vida real, sin necesidad de nuestras particulares "discográficas". A veces uno lee en público y la gente se emociona, y debe ser lo más cercano a la experiencia directa y mágica de Manu Chao. Pero la nuestra es otra música.