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sábado, 10 de noviembre de 2012

"Trasfondo", de Patricia Ratto

Como mi reseña del pasado viernes (9-11-2012) en El Cultural de El Mundo, apareció tan tremendamente recortada que parecía sólo una visión somera de una novela tan interesante como TRASFONDO, de la argentina Patricia Ratto, me decido a colgar aquí el texto completo.
 
 
 
Trasfondo
PATRICIA RATTO
Adriana Hidalgo Editora. Madrid, 2012
146 páginas, 14 euros 
  Se hace difícil enumerar las virtudes de una obra que posee tantas como este Trasfondo, tercera novela de la argentina Patricia Ratto. La base es aquí una historia real: en el marco de la tragedia de las Malvinas, la autora cuenta el infierno por el que pasan durante treinta y nueve días en el Atlántico Sur los treinta y cinco tripulantes del submarino de la Armada argentina “ARA San Luis”, una nave que entra en combate en condiciones absolutamente precarias: motores, computadoras de tiro y torpedos dañados de antemano. Reducir el texto a una “novela de guerra” sería dejar de lado el verdadero tema de fondo y el propósito narrativo de una escritora que llevó a cabo un largo y exhaustivo trabajo de documentación en el que entrevistó a catorce de aquellos combatientes de 1982. La obra apunta, con sobriedad y sin truculencias estilísticas, a toda una reparación moral y rompe el silencio y el dolor de quienes tanto callaron tras un oscuro regreso en el que nadie pudo o quiso celebrarlos.  A través de los ojos y la voz de un minucioso observador, un suboficial destinado en la sala de máquinas, Patricia Ratto cuenta con maestría, en una precisa secuencia de comportamientos encadenados, el micromundo claustrofóbico de unos jóvenes enviados por sorpresa a morir por su nación en condiciones inhumanas y de absoluta desventaja, para defender unas islas y un enemigo tan real y poderoso como fantasmal e invisible (“indefensos e irremediablemente absurdos”). La autora sabe transmitirnos la brusca interrupción de sus vidas, su perplejidad y su rabia contenida, la angustiosa sensación de asfixia y de dilatada espera cuando el tiempo que se percibe ya de otra manera, el precipicio de la locura que sólo salva la camaradería y la repetición de rutinas consabidas. El “ir a inmersión” y el “tocar fondo” suponen sumergirse en una pesadilla de irrealidad y sinsentido al servicio de lejanos designios y órdenes imprecisas calculadas para un suicidio colectivo. El vapuleo inmisericorde de las cargas de profundidad inglesas cobra tintes de castigo divino sobre quienes se viven como animales asustados en una madriguera. El lector percibe el frío y la humedad, las “toneladas de agua helada sobre sus cabezas”, pero, sobre todo, esta ceguera de la profundidad de quienes sólo pueden guiarse por sonidos, por ruidos y alertas de sónar (“rumores hidrofónicos”). Ni siquiera las emisiones de radio que a duras penas captan con su “antena látigo” resultan orientativas o fiables. Ratto consigue un logrado efecto coral a través de los comentarios y apreciaciones de unos y otros marineros (Heredia, Grunwald, Rojas, Olivero, Polski…) Argentinos y británicos, se nos dice, habían compartido un asado no hace mucho, durante unas maniobras conjuntas. Unos y otros arrojados después a los absurdos de un macabro juego de barcos: “¿A quién se le habrá ocurrido todo esto?, meternos a todos en esto, un tubo lleno de argentinos por aquí, un tubo un poco más grande lleno de ingleses por allá”. Magistral ese sobrio y sombrío regreso a Puerto Belgrano, con la conciencia clara de la inutilidad y de no haber sido ni víctimas ni héroes. Patricia Ratto logra una novela poderosa, capaz de desenmascarar un gigantesco engaño desde un pequeño ángulo certero.
ERNESTO CALABUIG

viernes, 22 de octubre de 2010

"EXPUESTOS" en El Cultural/ El Mundo. Reseña de Ángel Basanta

Totalmente de acuerdo con quienes piensan que el objeto y el interés de los blogs literarios no consiste en hablar de uno mismo (autopromoción) sino de otros. Quien siga este blog, sabe que trato de cumplir con esa máxima y además la disfruto. Hoy me permitiré, enviando todos los perdones por delante, colocar aquí la reseña que el crítico de El Cultural de "El Mundo" Ángel Basanta ha publicado acerca de mi novela "Expuestos". Menos apasionada que la que el pasado verano publicó en otro medio Ayala-Dip (y que puede verse en algún lugar de este blog, creo que en la "banda izquierda"), pero favorable. Y muy agradecido, cómo no. Este es el enlace: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/28039/Expuestos
 

viernes, 23 de enero de 2009

Texto de Care Santos en El Cultural (El Mundo) acerca de "Un mortal sin pirueta"









Hoy viernes 23 de enero de 2009, Care Santos ha escrito esta bonita reseña acerca de mi libro de relatos. Espero que os guste. Si queréis verlo completo, este es el enlace: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/24634/Un_mortal_sin_pirueta

Un mortal sin pirueta
Ernesto Calabuig
Menoscuarto, 2008. 180 páginas, 14,50 euros
( 23/01/2009 )
La memoria tiene muchas caras y, sin duda, la nostalgia es una de ellas. Incluso nostalgia por lo que no se ha vivido. En ese sentido, la narrativa española más reciente está llorando hace varias décadas su propio pasado y, en lo referente a los escritores más jóvenes, lamiéndose unas heridas que no sufrió en propias carnes, sino a través de la tristeza, la memoria, la nostalgia de sus mayores. En ese terreno de lo realista y lo nostálgico cabe situar este primer libro de relatos de Ernesto Calabuig (Madrid, 1966), editor vinculado al mundo de la enseñanza y crítico literario. Podría decir que, en conjunto, el sentimiento que más planea sobre estos quince relatos es la tristeza. Pero eso sería quedarse corto. Son historias protagonizadas por hombres y mujeres que perdieron sus últimas oportunidades; que tal vez nunca las tuvieron y por eso se aferran a un detalle nimio, un minúsculo momento de gloria vivido hace mucho tiempo (como el protagonista del relato “El momento estelar de alguien poco importante”); o que dedican un esfuerzo innecesario a convencer a un mundo que ya no les escucha de que las cosas no fueron como otros explicaron (como el personaje central del relato que da título al libro) o que viven en las palabras o las imágenes que otros retuvieron (como los protagonistas de “Fotocomposición del señor Gattinara” y “La pinada”). Me parece significativo que haya tantos maestros en estas páginas. Maestros comprendidos, incomprendidos, recordados al cabo de los años. Sin embargo, puede que el único protagonista de estos magníficos relatos sea el tiempo. El tiempo en relativo, porque de todo “hace tanto y no hace tanto, según la idea que cada uno tenga” (pág. 139). En realidad, no hace nada: todos viven aún, porque las palabras, como la foto del señor Gattinara “detienen, congelan heroicamente, cualquier después”. Sobre todo si calan hondo, como éstas.
Care SANTOS