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viernes, 15 de febrero de 2013

De la presentación de "La vida interior de las plantas de interior", de Patricio Pron



 De la presentación que hice el pasado martes 12 de febrero del libro de relatos de Patricio Pron "La vida interior de las plantas de interior" en la librería Rafael Alberti, no me quedan palabras (y no porque faltasen), pero sí estas cuatro imágenes y la mezcla de timidez, cordialidad, seriedad y sabiduría que él transmite. Hablamos de sus libros, de la soledad contemporánea, del azar en nuestras vidas y proyectos, de la posibilidad de hacer justicia en literatura, del desarraigo, de las patrias, de  maneras de escribir... Cercano y distante, fugaz e inaprensible Patricio Pron.
Lola Larumbe, Ernesto Calabuig y Patricio Pron

Momentos del diálogo


martes, 12 de febrero de 2013

Diálogo con PATRICIO PRON

Esta tarde, a las 19: 30, tendré un diálogo con Patricio Pron en la librería Rafael Alberti de Argüelles (C/ Tutor, 57), aquí en Madrid.
http://www.libreriaalberti.com/libros/encuentros/patricio-pron-la-vida-interior-de-las-plantas-de-interior-mondadori/313/

lunes, 23 de abril de 2012

Prólogos certeros: Patricio Pron

Decía el ingenioso Lichtenberg, en uno de sus aforismos, que "Todo prólogo debería llamarse pararrayos". ¿Por qué un libro debería acompañarse de un prólogo? A menudo encontramos obras que "se defienden solas" y en las que muy bien el editor podría habernos ahorrado la petulancia difusa de su prologuista, ese volcado filológico masivo en el que un catedrático -aprovechando la ocasión que se le brinda-  se deja la vida y tal vez, de paso, ajusta cuentas con su bestia negra: un colega de departamento que le birló una  plaza, una vieja idea pretendidamente exclusiva o una (joven) novia/esposa. De la misma manera que hay en el mundo una sobreabundancia inasimilable de abogados y máster en empresariales en universidad privada con cuchillo entre los dientes (no cabe duda: ellos gobernarán el mundo, pues tienen, como decía Agustín García Calvo en su poema, "el rostro del que sabe" ), podría decirse que tanto prólogo-y tan malo-  nos ha hecho perder la fe en los estudios introductorios. No es, desde luego, el caso de Patricio Pron y su iluminador prólogo al segundo volumen de las Obras completas del argentino Copi (pseudónimo de Raúl Damonte, 1939-1987). Una docena de ágiles páginas le bastan a Patricio Pron, en esta edición de Anagrama, para extender ante nuestros ojos el campo de juego literario del autor de El baile de las locas y esclarecer, de paso, una de las corrientes en la que se apoyan Lemebel o un autor tan interesante como César Aira y su fecunda liberación del "mandato de la seriedad". Cierto que Aira o el propio Pron han ido mucho más allá de los divertimentos literarios y algo monotemáticos (sexo, violencia criminal y escritura) de Copi, en cuanto a complejidad o por la profundidad y alcance de los asuntos que abordan.

domingo, 17 de julio de 2011

Sobre Sábatos y Prons

Con todos los respetos por delante, tengo que admitir que nunca me gustó la literatura de dos autores hispanoamericanos fallecidos en los últimos años, el uruguayo Benedetti y el argentino Sábato. En la última novela del argentino Patricio Pron, "El espíritu de mis padres sigue subiendo en la lluvia", el protagonista, a su regreso a Argentina, echa un vistazo a la biblioteca de su padre, donde sí están presentes grandes escritores como Borges o Rodolfo Walsh, pero no Sábato. Pron dice estas duras (y quizá justas) palabras: "una literatura que parecía ser la pesadilla de un escritor moribundo, o, mejor aún, de un escritor argentino y moribundo y sin ningún talento; digamos, para entendernos, un escritor que no fuera el autor de El Aleph, alrededor del cual todos giramos inevitablemente, sino más bien el de Sobre héroes y tumbas, alguien que toda su vida se creyó talentoso e importante y moralmente inobjetable y en el último instante de su vida descubre que careció de todo talento y se comportó ridículamente y recuerda que almorzó con dictadores y entonces se siente avergonzado y desea que la literatura de su país esté a la altura de su triste obra para que esta tenga incluso uno o dos epígonos y no haya sido escrita en vano"

sábado, 13 de marzo de 2010

RESEÑA SOBRE PATRICIO PRON COMPLETA

Dado que mi artículo de ayer en El Cultural de "El Mundo" acerca del último libro de Patricio Pron aparecía recortado a poco más de 200 palabras (la tercera parte de su tamaño original), pongo aquí el texto completo por si os apetece leerlo.

El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan
PATRICIO PRON
Mondadori, Barcelona, 2010
224 páginas, 17´ 90 euros

A veces uno divisa y reconoce a un verdadero “autor-revelación” entre tanta expectativa falsa y tanto humo editorial. Leer a Patricio Pron (Rosario, Argentina, 1975) es situarnos en las antípodas del autor clónico o producto en serie de taller literario. Lo que brilla en los dieciocho relatos de El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan es ese raro don de la autenticidad, la mirada y la voz propias. Naturalmente que asoman los maestros en ese austero y preciso primer cuento de atmósfera bernhardiana que es “Las ideas”, el misterio de la desaparición del escolar Peter Möhlendorf , un texto fantasmal a caballo entre El imitador de voces , Trastorno, y el célebre Lied El rey de los Elfos, pero el lector pasa a otro relato y no tarda en comprender la variedad de registros que Pron maneja en esta colección diversa, unificada sólo por su ambientación alemana (Alemania es uno de los lugares de exilio de Pron, doctor en filología por la Universidad Georg-August de Göttingen). Por mencionar las piezas magistrales, destacaría el narrar contenido que logra conmovernos con la desvalida sirvienta de “El viaje” y la lograda figura del amable y enigmático anciano doctor Maak, la evocación y el desvelamiento de secretos familiares de “Tu madre bajo la nevada sin mirar atrás”, revelaciones tardías que “abren agujeros en el suelo de tu pasado” y que son como cargas de profundidad inesperadas, latentes aún en las viejas cartas y en los álbumes de fotos. Gran relato es también “Una de las últimas cosas que dijo mi padre”, panorama de la incomprensión entre un padre y un hijo y de la dificultad de reparar los actos fallidos, o siquiera encontrar las palabras apropiadas para las disculpas. Igual de impactante resulta “Dos huérfanos”, la historia del asalto en Argentina a un anciano exiliado alemán que vivió de niño el horror de los bombardeos de Dresden. A veces afloran curiosas historias cotidianas, como la de la muchacha negra de “Un cuervo sobre la nieve”, el intenso, irónico y desesperado “El estatuto particular”, el duro retrato sociológico de la vagabunda-fotógrafa de “El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan”, el buen misterio del reportero de “El mecanismo de la historia” (un relato intenso, de atmósfera densa, en la línea del mejor Juan Gabriel Vásquez), o la contundente estampa del erótico y trágico “Exploradores del abismo”. Encontramos una hermosa fantasía-homenaje a Rodrigo Fresán en el onírico “Los peces”. Me parece, en cambio, tedioso, largo y fuera del conjunto el ambicioso proyecto de un relato-diccionario del Expresionismo, que enfría y detiene el ritmo del lector, por mucho que contenga datos y detalles interesantes y que la ambientación de la primera historia, en torno al poeta Bählamm en los combates de la Primera Guerra Mundial, resulte muy impactante. Aunque nada de esto enturbia la excelencia de un libro que ahonda con sabiduría en asuntos como la revisión del pasado de Alemania, la extrañeza en el propio país o en el ajeno, el exilio, el deseo de desaparecer, borrar el origen, ser otro; los juegos de encuentros y pérdidas, suposiciones y posibilidades, el miedo a la desmemoria y al deterioro mental, la denuncia de los ambientes literarios y sus corruptelas: la trucada maquinaria que otorga becas, premios y publicaciones… Qué magnífico breve relato de cierre transcurre en la peluquería alemana de “El corte”, con esa joven exiliada a cuya vida nos asomamos y que es expresión pura de la soledad, el aislamiento y el desarraigo.
ERNESTO CALABUIG