La sensación tantas veces comentada de que a partir de cierta edad el tiempo vuela y vas teniendo cuarenta y tantos y lo aceptas entre la irrealidad y la perplejidad. Ayer leía en alemán unos relatos en Judith Hermann y me parecía adecuada esta frase : "Die Tage waren still und wie unter dem Wasser" (Los días eran tranquilos y transcurrían como bajo el agua"). Puede que la percepción de la edad adulta sea una sensación acuática, un lento ahogo en sordina. La niñez era, definitivamente, otra cosa.
