Espero que os guste.
miércoles, 21 de julio de 2010
Radiofónico "Expuestos"
Espero que os guste.
viernes, 25 de junio de 2010
Las premoniciones de Pepe Cervera


lunes, 21 de junio de 2010
Tras la Feria del Libro
lunes, 7 de junio de 2010
Mi nuevo libro: "Expuestos"


miércoles, 19 de mayo de 2010
Novedades de la primavera
Supongo que es una suerte que la primavera no me traiga alergias ni tristezas. Por el momento, y ya son años -aunque dicen que nunca es tarde-, no he desarrollado reacciones al bombardeo de partículas que en estos días flota en el ambiente, y sigo pasando de largo frente a la sentencia eliotiana de que abril sea el mes más cruel. La verdad es que el invierno me sienta bastante peor (no puedo con el frío y la falta de luz). Contraviniendo a los poetas lánguidos y a una amiga que tiene un blog obstinadamente contrario al deporte (cierto que identifica deporte con futbolería y estupidez de masas ciegas enardecidas capaces de devorar a un literato a dentelladas), la primavera me da ganas de escribir y de hacer kilómetros por los parques a buen ritmo. Así que ni alergias ni melancolías, y este año además hay buenas noticias: no sólo salió hace unos días la antología "Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual", donde aparezco con un relato entre otros 35 autores, sino que acabo de corregir las pruebas de mi novela "Expuestos" y estará en pocos días en la calle. En principio para firmarla en la Feria del Retiro el sábado 12 de junio (caseta de Menoscuarto Ediciones, más o menos de 12 del mediodía a 2 de la tarde). Pronto saldrá también "La noche, las luces", de Clemens Meyer, libro de relatos que traduje del alemán el verano pasado. Si las cosas de palacio -como suele decirse- van despacio, a veces la lentitud desesperante y las dificultades del publicar terminan teniendo sus compensaciones. Como uno normalmente tiene frente a sí páramo, esperas y silencio, ¿cómo no celebrar qué los vientos sean favorables y que las cosas de cuando en cuando encajen?viernes, 16 de abril de 2010
El relato español contemporáneo

Se publica estos días, en la Editorial Menoscuarto, este "Siglo XXI. Los nuevos nombres del cuento español actual", edición a cargo de Gemma Pellicer y Fernando Valls. Se trata de una selección de 35 autores en la que cada uno de ellos aporta un relato y una reflexión personal acerca de cómo entiende el género corto. Tengo la suerte de ser uno de los escritores que figuran en esta antología con Una nueva manera de mirar, uno de los cuentos de mi libro "Un mortal sin pirueta".
jueves, 18 de marzo de 2010
La poesía de María Malusardi: "Museo de postales"
(1)"Se humedecen barquitos de papel en la tinaja/ circo roto o la danza última en la arena/no hay violinista ni andén ni vaca al viento/ no hay cierres ni regresos en la infancia/sino una triste continuidad en los trapos del muñeco sin escena/todo lo que flota es un juguete desamparado:/¿dónde ha quedado la niña?"
Comprendo de golpe la estructura sin cortes de "Museo de postales", la vocación de su autora para que el sentido de sus palabras quede abierto, que incluso un verso sea al tiempo comodín de líneas anteriores y posteriores y en ambas funcione. Así ocurre por ejemplo entre las líneas 5, 6 y 7 de "Descanso de nadadores". La rebelión de María Malusardi se parece a aquella que también propugnaba el filósofo, ahora ministro, Ángel Gabilondo, en su libro "Menos que palabras", donde afirmaba contra los dogmatismos: "Hay palabras que parecen empeñadas en dejarlo todo dicho... en dar en el blanco papel lo que son y que ya no haya más que hablar". Entiendo la apertura y la lectura diversa que, en su modo de presentación, proponen y posibilitan los poemas de esta colección. Quien descifra el mapa cerrado, el bosque de María Malusardi, quien se toma el esfuerzo de transitar por la maraña de sus líneas, se siente pronto acogido y reconfortado, descubre hondura e intensidad. Se sale del texto impresionado por el homenaje final a la malograda violonchelista Jacqueline Du Pré a quien no perdonó la esclerosis múltiple cuando se encontraba en lo más alto ("Mi desesperación es la vigilia/ el cierre de mi voz/ una cajita sin hijos que me sucedan/ sin sueños que me madruguen... humedezco el labio en el dulzor de la madera y duermo"). Se reconoce en este libro la verdad y la autenticidad que escasea tanto en la miriada de poetas clónicos, intercambiables, que pueblan a menudo los concursos y las escuelas de letras. ¿Y qué oficio es este que en realidad no se aprende si no lo llevas tú, si no va de antemano contigo? Reviso mis subrayados en los poemas de María Malusardi y vuelco aquí algunos de ellos para que al cerrar esta entrada suene un poco su voz, o su grafía:
"pequeño infierno de paño y cinta al viento"
"No soy ninguna de esas damas de celaje en los sombreros/ ni esas niñas/ soy una mancha del mundo/ el ahogo/ el siglo enfermo"
"Llevo el peso del bosque en mis heridas"
"Un instante de gozo/ la desdicha/ una obra del tamaño de lo efímero"
"Es raro existir/ el otoño una travesía... oscurezco antes que la noche en la rama... tres vestidos apagándonos de a poco en el camino"
"Todo morir es ocre antiguo/ música en la madriguera/ el hijo, una araña que tiembla en el error del telar"
"No hay palabras para combatir el desencuentro"
"Nadie como yo le ha sacado idioma a las heridas"
sábado, 13 de marzo de 2010
RESEÑA SOBRE PATRICIO PRON COMPLETA
Dado que mi artículo de ayer en El Cultural de "El Mundo" acerca del último libro de Patricio Pron aparecía recortado a poco más de 200 palabras (la tercera parte de su tamaño original), pongo aquí el texto completo por si os apetece leerlo.PATRICIO PRON
Mondadori, Barcelona, 2010
224 páginas, 17´ 90 euros
A veces uno divisa y reconoce a un verdadero “autor-revelación” entre tanta expectativa falsa y tanto humo editorial. Leer a Patricio Pron (Rosario, Argentina, 1975) es situarnos en las antípodas del autor clónico o producto en serie de taller literario. Lo que brilla en los dieciocho relatos de El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan es ese raro don de la autenticidad, la mirada y la voz propias. Naturalmente que asoman los maestros en ese austero y preciso primer cuento de atmósfera bernhardiana que es “Las ideas”, el misterio de la desaparición del escolar Peter Möhlendorf , un texto fantasmal a caballo entre El imitador de voces , Trastorno, y el célebre Lied El rey de los Elfos, pero el lector pasa a otro relato y no tarda en comprender la variedad de registros que Pron maneja en esta colección diversa, unificada sólo por su ambientación alemana (Alemania es uno de los lugares de exilio de Pron, doctor en filología por la Universidad Georg-August de Göttingen). Por mencionar las piezas magistrales, destacaría el narrar contenido que logra conmovernos con la desvalida sirvienta de “El viaje” y la lograda figura del amable y enigmático anciano doctor Maak, la evocación y el desvelamiento de secretos familiares de “Tu madre bajo la nevada sin mirar atrás”, revelaciones tardías que “abren agujeros en el suelo de tu pasado” y que son como cargas de profundidad inesperadas, latentes aún en las viejas cartas y en los álbumes de fotos. Gran relato es también “Una de las últimas cosas que dijo mi padre”, panorama de la incomprensión entre un padre y un hijo y de la dificultad de reparar los actos fallidos, o siquiera encontrar las palabras apropiadas para las disculpas. Igual de impactante resulta “Dos huérfanos”, la historia del asalto en Argentina a un anciano exiliado alemán que vivió de niño el horror de los bombardeos de Dresden. A veces afloran curiosas historias cotidianas, como la de la muchacha negra de “Un cuervo sobre la nieve”, el intenso, irónico y desesperado “El estatuto particular”, el duro retrato sociológico de la vagabunda-fotógrafa de “El mundo sin las personas que lo afean y lo arruinan”, el buen misterio del reportero de “El mecanismo de la historia” (un relato intenso, de atmósfera densa, en la línea del mejor Juan Gabriel Vásquez), o la contundente estampa del erótico y trágico “Exploradores del abismo”. Encontramos una hermosa fantasía-homenaje a Rodrigo Fresán en el onírico “Los peces”. Me parece, en cambio, tedioso, largo y fuera del conjunto el ambicioso proyecto de un relato-diccionario del Expresionismo, que enfría y detiene el ritmo del lector, por mucho que contenga datos y detalles interesantes y que la ambientación de la primera historia, en torno al poeta Bählamm en los combates de la Primera Guerra Mundial, resulte muy impactante. Aunque nada de esto enturbia la excelencia de un libro que ahonda con sabiduría en asuntos como la revisión del pasado de Alemania, la extrañeza en el propio país o en el ajeno, el exilio, el deseo de desaparecer, borrar el origen, ser otro; los juegos de encuentros y pérdidas, suposiciones y posibilidades, el miedo a la desmemoria y al deterioro mental, la denuncia de los ambientes literarios y sus corruptelas: la trucada maquinaria que otorga becas, premios y publicaciones… Qué magnífico breve relato de cierre transcurre en la peluquería alemana de “El corte”, con esa joven exiliada a cuya vida nos asomamos y que es expresión pura de la soledad, el aislamiento y el desarraigo.
ERNESTO CALABUIG
sábado, 13 de febrero de 2010
Aramburu, o la sensatez en tiempos de crisis

Creo que, antes de ésta, han sido ya dos las ocasiones en las que he hablado en este blog del escritor Fernando Aramburu (entradas del 4 y 15 de diciembre). Qué culpa tengo yo si, aparte de ser un autor muy interesante, tiene en su poder el record mundial en la difícil y rara categoría de habla sensata, directa y clara (pan pan y vino vino) en medio de un gremio en el que estas virtudes escasean. Entrevistado esta semana por Nuria Azancot en El Cultural, con motivo de la publicación en Tusquets del nuevo y muy prometedor libro del autor, "Viaje con Clara por Alemania", tiene lugar el siguiente diálogo, que habla por sí solo (y como habla por si solo, ya me callo y me siento con vosotros a escuchar):sábado, 30 de enero de 2010
¿Tenía Salinger más que decir?
Se comprende que es duro sacar de la chistera un artículo instantáneo cuando muere un autor o se le otorga un importante premio y las redacciones de los periódicos te buscan y esperan que se te ocurra algo y a ser posible interesante. La muerte de Salinger (1919-2010) no nos ha ahorrado toda la retahila de tópicos y chismes acerca de su persona: un autor genial, de culto, sí, pero ¿y su carácter? huraño, agresivo, celoso de su intimidad, cuídate de hacerle una foto si sale del supermercado, ogro en su cueva donde devoraba y traicionaba esposa tras esposa, jovencita tras jovencita (algunos se han referido a "nínfulas", me pregunto si alguien se ha topado por ahí de verdad con una "nínfula", la denominación es cursi, pero no inocente: trata de reforzar la monstruosidad de un escritor que se permitió el lujo de no aparecer y no exhibirse en un tiempo en el que todo y todos aparecen y se exhiben). ¿Algún otro defecto reseñable que acreciente el lado oscuro? Sí: se le tiene por simpatizante de múltiples cultos budistas o cienciológicos, tan radical que incluso practicaba algunos rituales un tanto repugnantes. Como contrapunto heroico casi todos los comentaristas han mencionado la participación del escritor en el desembarco de Normandía y el sufrimiento que le dejó esta experiencia de por vida. Muñoz Molina, en El País, se ha referido a su silencio de años y ha concluido que, después de todo, está bien callarse cuando no hay nada que decir. Parece ignorar que los cuatro libros de Salinger nunca han callado (no sólo El guardián y sus 70 millones de ejemplares vendidos), pues el autor norteamericano ha sido desde los años cincuenta el magisterio insalvable de la narrativa americana contemporánea. Se le escapa también a M. Molina que la decisión de no publicar no equivale a la ausencia de nuevas ocurrencias: Salinger siempre ha continuado escribiendo y ahora asistiremos a la disputa por la gestión de sus manuscritos inéditos. ¿Debemos deducir, en cambio, que Muñoz Molina tiene mucho que decir, sólo por la circunstancia de que en su última novela ha hecho uso de 958 páginas? Podría recordar aquí cuánto me impresionaron algunos relatos de Salinger, como su clásico "Un día perfecto para el pez plátano", pero prefiero acordarme de la huella que me dejó "El guardián entre el centeno" en su momento. (Tengo que reconocer que no he leído su novela corta "Franny y Zooey" ni otra colección de relatos que no sea sus "Nueve cuentos"). Abro ahora mi edición de Alianza de "El guardián entre el centeno" en la traducción de Carmen Criado, pensando cuál sería en mi caso un buen homenaje. Veo mis notas antiguas, allí anoté a lápiz, en la tapa interior del libro, una retahila de observaciones como: "soledad, aislamiento, desvalimiento, inteligencia, lucidez, sentido del humor, imaginación, necesidad de un héroe-tutor, alteración nerviosa, sentido de la justicia y la injusticia, la muerte de su hermano mayor Allie como lo más injusto, la triste herencia de su guante de beisbol, necesidad de permanencia de las cosas, la historia de Jane Gallaher y el juego de damas, sinceridad y autenticidad como valores, el jazz, el poder consolador de la música, lo conmovedor, la figura de la hermana pequeña en el tiovivo con su abrigo azul, la protección de la inocencia como misión, como justificación de toda una vida, ¿hubiera sido posible una gran película como "Gente corriente", la relación del padre (Donald Sutherland) y su hijo, sin El guardián?..." Recuerdo bien el libro, veo mis muchos subrayados y pienso que podría citar ahora como homenaje alguno de ellos. Podría hacerlo, pero se me ocurre de golpe que sería como entrar a saco en un libro tan conmovedor, como tirarle una molesta foto por sorpresa, como robar un fragmento para mi provecho en la misma cara de Salinger, como sacar un pobre pedazo de un gran conjunto que merece la pena respetar y, sobre todo, volver a leer.jueves, 21 de enero de 2010
Melancolía y añoranza de pensadores certeros
martes, 29 de diciembre de 2009
2010. Propósitos para el nuevo año


martes, 15 de diciembre de 2009
Lo que el autor tiene que decir. A propósito de un espacio de radio
Este es el enlace del programa. Por si os apetece escucharlo:
viernes, 4 de diciembre de 2009
A propósito de Fernando Aramburu

sábado, 28 de noviembre de 2009
Memoria y escritura

(P.S: Si os apetece echar un vistazo a la reseña que he publicado hoy, 11 de diciembre, acerca de "La fiesta del oso" en El Cultural de El Mundo, este es el enlace:
http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/26282/La_fiesta_del_oso
miércoles, 11 de noviembre de 2009
Buscando a Heinrich Mann

miércoles, 4 de noviembre de 2009
Leer a Ingrid Noll

lunes, 5 de octubre de 2009
"LA NOCHE, LAS LUCES". Clemens Meyer

Os pongo aquí algunos de los elogios que la crítica le ha dedicado:
“Este tono cautiva desde el comienzo. Meyer escribe de un modo tan magistral, sabio y compasivo como ningún otro lo ha hecho desde hace largo tiempo”
(Die Zeit)
“Un libro como un puño. Semejante debut, tan poderoso y firme, no lo ha vivido la literatura alemana desde hace mucho. Un libro repleto de furia, tristeza, pathos y locura”. (Felicitas von Lovenberg. Frankfurter Allgemeine Zeitung)
“Desde luego que Meyer es increíblemente joven. Pero así es como suele ocurrir con los grandes escritores. Emergen de repente y los colegas se rascan la cabeza llena de canas preguntándose: ¿Cómo puede ya llegar tan lejos?”
Sten Nadolny
“Un libro conmovedor. El monumento a una juventud. Una pieza de magia”.
Sten Nadolny
“Meyer sabe de lo que escribe. Rara vez hubo en la literatura alemana un libro que se haya ocupado con tanta sabiduría y afecto de figuras empujadas al, así llamado, margen de la sociedad”.
Welt am Sonntag
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Berlín. Verano 2009
Fotografia tomada por Antonio Calabuig en lo alto de la Siegessäule (Columna de la Victoria). Berlin.